Cada 14 de marzo se celebra el Día contra las agresiones al personal sanitario a nivel nacional. El Colegio de Médicos de Ceuta está implicado en la divulgación de las medidas necesarias para evitar las agresiones en los centros médicos.

Enrique Roviralta, presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, ha presentado un estudio que revela la notificación de 206 agresiones al personal sanitario entre 2011 y 2018, solo en el Ingesa. El Colegio de Médicos de Ceuta alerta de este repunte y señala que el 58% de estas agresiones se producen en Atención Primaria.

Este “estudio de los horrores”, como Roviralta ha catalogado al informe, muestra a las mujeres como como principales víctimas de las agresiones notificadas (8 de cada 10). Y, en cuanto a los agresores, el 68% son los propios pacientes y el 32% restante los acompañantes, actuando en ocasiones en conjunto y predominando el perfil masculino en los atacantes.

Entre las agresiones, 131 son verbales, 17 físicas y las 58 restantes se infringieron combinando ambas formas. Roviralta incidió en la importancia de las agresiones verbales, ya que muchas veces no son denunciadas por no ser físicas, y en ocasiones derivan en problemas como la depresión o la ansiedad.

Preocupante es el incremento de los casos que se notifican en los últimos años. En 2018 el número de agresiones registradas ha sido 18, duplicando la cifra de 2017. Asimismo, también están cambiando los patrones, ya que el 80% de las agresiones del año pasado se produjeron en Urgencias del Hospital. “Son posibles víctimas de ser agredidas por el simple hecho de trabajar en un centro médico”, lamenta Roviralta.

Además, se alerta también de los nuevos instrumentos utilizados por los agresores para llevar a cabo estas prácticas, las redes sociales. Las amenazas e insultos acometidos a través de redes sociales son una realidad,  en estos momentos, detalla el presidente del Colegio de Médicos, hay dos facultativos que están asesorándose a través de los abogados de esta organización para proceder por la vía judicial ante estas agresiones.

Con este panorama, un año más se ha querido reivindicar la seguridad que está perdiendo el personal de los centros médicos, no sólo son los médicos, sino cualquier trabajador de un ambulatorio, de un hospital o de servicios de emergencias.