Comunicado oficial de la Organización Médica Colegial

Ante el segundo año de pandemia, la profesión médica mira con esperanza, pero también con preocupación, la situación actual de la sanidad en nuestro país, que necesita de manera urgente reformas necesarias que refuercen el Sistema Nacional de Salud a través de una respuesta cohesionada, conjunta y solidaria en todas las instituciones y territorios. Por ello, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), a través de la Comisión Asesora COVID-19-OMC, publica su duodécimo informe con el objetivo de ofrecer un diagnóstico de la situación actual y diez líneas estratégicas que deberían de guiar las actuaciones en este segundo año.

No podemos acostumbrarnos y tolerar ningún nivel de morbimortalidad evitable, y hemos de cohesionarnos para que en este segundo año demos una respuesta conjunta y solidaria todas las instituciones y territorios. Por eso, apelamos a todos los agentes políticos e institucionales a que abandonen o mitiguen la rivalidad política partidista y se centren en gobernar la salida de la crisis, y a aportar iniciativas para acciones más globales e integradas. 

Líneas estratégicas

Desde el profesionalismo médico y sanitario, se han sintetizado diez líneas estratégicas que deberían presidir las acciones en este segundo año:

  1. Vacunar decididamente y depositar la confianza colectiva en las autoridades de Salud Pública.
  2. Aceptar, cumplir y hacer cumplir los acuerdos de respuesta coordinada para el control de la transmisión, para minimizar la incidencia, la hospitalización y los fallecimientos, priorizando siempre la prevención.
  3. Comprometerse y programar para el momento oportuno una evaluación de la respuesta española a la pandemia, orientada a aprender y prevenir futuras crisis.
  4. Centrar la tarea en la mayor y mejor aplicación de fondos europeos para la reconstrucción para refinanciar y hacer competente y sostenible al Sistema Nacional de Salud.
  5. El SNS necesita un plan de fortalecimiento de su capital humano, que además de necesario para su viabilidad, es una correspondencia de justicia por el enorme esfuerzo desarrollado por los sanitarios.
  6. La reconstrucción ha de incluir tanto revertir la descapitalización de infraestructuras y equipos, como un enfoque innovador en lo organizativo y tecnológico para que la información genere conocimiento, se potencie el trabajo profesional, y se creen mecanismos seguros y amigables para mejorar la conectividad y comunicación entre profesionales y con los pacientes.
  7. Exigimos un enfoque ético vigoroso en este segundo año: nadie debe quedarse atrás, ni en la atención a la COVID, ni en la recuperación de la atención al conjunto de problemas de salud. Otros retos con implicaciones éticas a abordar, será el “pasaporte” inmunitario y el manejo de información de salud de los ciudadanos.
  8. El SNS necesita recursos y acciones para recuperar su suficiencia y solvencia asistencial, y prestando también apoyo y atención a los propios trabajadores sanitarios, como primeras y segundas víctimas, dañadas por esta larga e intensa pandemia.
  9. Necesitamos reivindicar el fomento de la buena ciencia a través de la investigación y la generación de la evidencia; y también de la buena y prudente medicina, revirtiendo la trivialización y la vulgarización experimentada entre tantos expertos y tertulianos sobrevenidos, así como contrarrestando la tendencia a comunicar investigaciones inmaduras que crean ruido y falsas expectativas.
  10. Debemos poner en la agenda púbica y política la aplicación de las líneas de la Comisión de Reconstrucción Social y Económica, y activar el proceso reformista que hoy es imprescindible para la supervivencia de un Sistema Nacional de Salud que merezca tal nombre.
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